domingo, 9 de septiembre de 2007

Chivirico, un pueblo con miras al caribe.

Es una cita casi obligada para cada periodista que decida tener un blogs, dar referencias sobre la tierra donde desarrolla su actividad.
Chivirico es un pueblo que està ubicado a seteinta y cinco kilòmetros de la segunda ciudad màs importante de este paìs, de Santiago de Cuba.
Su ubicaciòn geogràfica trasmite encantos que lo envuelven. Es hermoso disfrutar los contrastes entre el mar y la montaña que le rodean.
Es ùnico en esta geografìa ver que a su entrada aparece una pequeña bahìa en donde sòlo la frecuentan embarcaciones pesqueras deportivas y algunas que otras profesionales que a su paso en travesìas, llegan para recalar y descanzar en su recorrido.
Chivirico es un pueblo alegre, es comùn el movimiento durante el dìa, aunque, èste se apaga durante la noche pues, tal vez las costumbres campesinas hicieron que se arraigara el descanso para estas horas nocturnas.
Acà el principal renglòn econòmico es el cafè, se producen el "Cristal Montain", unos de los màs exquisitos del Mundo.
El turismo que asiste a esta parte es muy repetitivo y, entre las razones que le justifica su insistencia a venir està, la extraordinaria idiosincracia de su gente. Son comunicativos y dan "lo que no tienen" por mostrar ante el visitante una riqueza material que no existe. Aquì sì hay mucha riqueza espiritual, es facil intercambiar con las personas, son muy preocupados por la salud de su gente. Es costumbre a cualquier hora del dìa que te lo encuentre escuchar la pregunta: ¿Còmo està tu salud?¿Còmo te sientes?¿Estàs trabajando?¿Què de tu familia?. Detràs de esas preguntas hay una persona sincera que muestra interès en ayudar y extender una mano.
Las personas de acà son muy creyentes pero, no en religiones catòlicas, evangelicas, pentescostales o protestantes, aquì se acude a cultos sincrèticos de religiones africanas. Es paradògico ver una virgen de la caridad del Cobre en un altar y al lado de ella un San Làzaro, un Yemayà. Un Coco seco, unos caracoles, un tarro de vacuno y hasta huesos que constituyen el arsenal de recurso conque cuenta el llamado "Santero" para aclamar mejorìas para quien la pida.
En Cuba existe una agrupaciòn musical, "Adalberto Alvarez y su Son" que en una de sus piezas expresa: "Hay gentes que dicen que no creen en nà y van a consultarse por la madrugà". -!Eso es màs verdad!
Bueno, esto que les muestro es algo por dentro de nuestra gente, la cara que tal vez no sea visible, sin embargo, si usted quiere conocer mejor a quienes aquì deciden mantenerse a pesar de subir lomas, de aguantar amenazas de penetraciòn del mar ante los embates naturales; venga y pregùntenle cuàles son las razones que le asisten tanto apego.
Quien les habla tiene sus raices familiares en San francisco de Paula en ciudad Habana y en caibarien de Villa Clara, sin embargo, ha decidido mantenerse por siempre en esta pequeña porciòn de tierra que promete mucho pero, aùn su virginidad le hace que parezca menos encantadora.
Venga, acèrquese...
Benigno