lunes, 15 de enero de 2018

Un amigo italiano que también acoge el Caracol de Guamá.


 
Las imágenes simbólicas cuando trascienden las fronteras geográficas pueden promover lazos y sentimientos de amistad en respeto y admiración por el terruño donde uno vive. Esta afirmación la hago al conocer a un amigo italiano que, muy alejado de las costumbres y cultura de los orientales cubanos, en este caso de quienes viven por acá en Chivirico, decidió compartir relación matrimonial con una oriunda campesina de esta zona, Mayile, conocida mejor como la china. A Mario Bonsegna le place compartir, intercambiar amistad con los coterráneos de acá.
Me manifestó su admiración en ver como en Chivirico sus habitantes gozan de la posibilidad de acceder a Internet a través de la conexión wifi desde el parque y, me aseguró con toda la fe, que no tardará mucho tiempo en que los cubanos podrán disfrutar a plenitud de las ventajas que ofrece el internet.
Les dije al principio de que las imágenes unen porque resultó el gigantesco Caracol Guamo de Chivirico el que motivó su acercamiento a mi. Me comentó cómo se entera a través de mi sitio personal GUAMO, que responde a la imagen identificativa del Caracol, como los guamenses enfrentan la sequía. Un día en gesto de identificación con nosotros nos hizo llegar un sobrecito de semillas de plantas ornamentales de flores que son resistentes a la sequía. Me dijo: "Benigno, siémbrenlas al lado del Caracol y verán que toque de distinción le dará al lugar".
Pues Mario vino a Chivirico a llevarse su imagen junto al Caracol. Me preguntó porqué no hacen replicas de él en los restantes consejos populares donde están las vallas identificativas. La sugerencia no la desechamos y de seguro, en aras de perpetuar lo que ya aquí se ha convertido en un símbolo, vamos a promoverla y estoy seguro será acogida con beneplácito.
Mario es de los que recorre el mundo con relativa facilidad porque su trabajo está relacionado con el montaje y desmonte de equipamiento industrial de tecnologías para la extracción de petróleo, actividad que ni remotamente la pudiera ejercer aquí en Chivirico por el momento pero, lo que sí me aseguró es su motivación por venir a este pueblo que le recuerda mucho desde donde fue el en Italia cuando era niño.
Le agradezco a Mario Bonsegna su identificación con nuestro Caracol y espero no sean pocos quienes como él, quieran tomarse una instantánea fotográfica en lo que está aprobado por el consejo de la administración del Poder Popular en Guamá como símbolo de identidad cultural de los vecinos de esta zona costera y montañosa.

Raquel Hernandez Bustamante, una genuina guamense que desde la distancia siente por su pueblo.


 
Siempre alrededor de Caracol Guamo, efigie que se yergue en Chivirico Guamá en Santiago de Cuba como símbolo de identidad de los guamenses, les narro pequeñas historias de vida de quienes son verdaderos amigos de estas tierras.
Raquel Hernández Bustamante es una genuina guamense que hoy vive en la ciudad de Orlando Florida en Los Estados Unidos. Raquel vino hasta el Caracol y decidió llevarse su imagen para compartirla a través del mundo. Ella aunque distante geográficamente de sus seres queridos de la primera línea de consanguinidad, jamás ha renunciado a ellos, les da sus vueltas a menudo y se llega hasta su natal Madrugon o Sevilla y comparte las costumbres y tradiciones que la vieron crecer acá. Raquel ama los exquisitos mangos que se cultivan por acá, es de las que mantiene el apetito en degustar sabrosos ejemplares de Toledos a cubo lleno. Manifiesta ella: "No hay compota en el mundo que supere estos sabores, parece que es el clima, el lugar en donde se logran".
Raquel habla de su infancia por la zona de La Alcarraza donde emergen de manera natural las más exóticas plantas de flores, las orquídeas elegantes y resplandecientes sin igual.
Junto al Caracol conocí que Raquel cambia cualquier plato de carne vacuna, bobina o porcina por uno de un pez que se alcanza en los ríos por donde ella se crío.
!"Quiero Guabina"!, es el pedido que le hace a sus hermanos cuando viene a compartir con ellos. Pues hay que ponerle el muy exquisito manjar de Guabina, aquello es como para chuparse los dedos.
De Raquel conozco que es de las que hace amistad de corazón, es de las que viven constantemente pensando y ocupándose de su familia en Cuba. La envuelven extraordinarios valores de solidaridad para con sus familiares. No hay novedad que suceda que pase inadvertida para ella pues, ahí esta ella pendiente a su solución o para solventar en parte en la medida de sus posibilidades.
Raquel es de las guamenses por el mundo que vienen con orgullo a tomarse una foto al lado del caracol GUAMO de Chivirico y merecen no quedar en el anonimato.
Como también es preocupación para ella que siempre será inspiración para muchos llevarse consigo esta imagen como muestra de que se quiere y no se olvida su terruño natal, que renunciar a las raíces es como traicionar a la propia existencia misma. Hoy en la ciudad de Orlando desde hace más de veinte años pero jamás su pensamiento deja de ocupar el espacio que merece su lugar de origen.